¿Acorralados por el algoritmo? / Cuidado, alguien sigue sus clics en las redes sociales

Las redes sociales movilizan todo tipo de contenido, comedia, autoayuda, política, cultura, entre otros. Sin embargo, los usuarios que habitan las redes están a solo un “Me gusta”  o una interacción para que un algoritmo filtre la información, haciendo que lo que aparece en sus redes sociales tenga siempre características similares, creando burbujas de contenido.

En los primeros meses del año 2026 la entonces precandidata a la presidencia de Colombia 2026, Vicky Dávila, vio cómo sus publicaciones en la red social Facebook se llenaban de la reacción “Me divierte”. Esto generó que su cuenta y su contenido fuera asociado automáticamente a humor. Irónicamente, aunque esto desagradó a muchos, los usuarios continuaron reaccionando con “Me divierte” a sus publicaciones, lo que provocó que ella se convirtiera en una figura recurrente en el inicio de Facebook para quienes consumen memes o parodias. Es importante entender que el algoritmo de las redes sociales no juzga la intención (burla o apoyo), sino que está programado para darle al usuario más de lo que le genera interacción o que él “quiere”. 

Siempre que se habla de las redes sociales aparece un concepto clave: el algoritmo. Pero, ¿qué es esto? Más allá de este entorno,  en el mundo del software, un algoritmo es una lista de instrucciones creadas para resolver un problema o realizar una tarea específica. De acuerdo a  una publicación del Centro para la Lucha contra el Odio Digital titulada¿Qué son los algoritmos y cómo hacen que las redes sociales sean más dañinas? El algoritmo,  en el contexto de las redes sociales, es  aquella instrucción que define las reglas de cómo funciona la red social:  clasifica contenido, filtra y promueve ciertos mensajes o discursos,  impactando directamente en la realidad digital con la que interactuamos.

Este tema también fue abordado en la conferencia “Redes sociales y reputación digital”, la cual hizo parte del evento Día internacional de la Seguridad Informática, organizado por la OITel. En esta charla se concluyó que el algoritmo muestra información basada en los intereses del usuario, los cuales descubre a través del seguimiento de lo que este publica, consulta y reacciona. Si bien esto no es problemático per se, sí representa una limitación: la información que se explora puede volverse  monotemática y, en ocasiones, propagar conceptos falsos o erróneos, debido a la ausencia de nuevas perspectivas o fuentes diversas.

Por ejemplo, si un usuario ve un  contenido que le genera indignación y reacciona con “Me enfada”, el algoritmo interpretará esa interacción como interés En los días siguientes, aparecerán nuevas publicaciones de ese mismo autor o de otros con  mensajes similares, “alimentando” el ciclo de interacción. Lo mismo ocurre con el contenido humorístico o político. 

Otro ejemplo en el contexto colombiano son los sorteos realizados por influenciadores en redes sociales. Estas publicaciones registran una alta interacción porque los usuarios reaccionan, comentan y comparten con la pretensión de ganar. Como resultado, el algoritmo prioriza estas  publicaciones, haciéndolas aparecer  con mayor frecuencia a una cantidad masiva de usuarios, independiente de si el contenido es de su interés real. 

Todo lo anterior nos lleva a cuestionarnos: ¿qué información le dan a la red social?, y ¿Qué contenido estamos consumiendo realmente? Se trata de intentar aplicar una higiene digital, siendo conscientes de que cada red social se rige por estas reglas automatizadas. 


Existe la posibilidad y la necesidad de aprender a  ejercer cierto control sobre el algoritmo para recuperar la autonomía en lo que consumimos y exploramos. NotiRed los invita a profundizar en este tema consultando nuestro blog, donde encontrarán artículos relacionados, y a revisar todas las conferencias del  Día de la ciberseguridad 2025.